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miércoles, enero 18, 2017

Buscando la Comedia: el documental

Martes 17 de enero. Interior. Noche.
Madrid. Cine Acteón. 
Estreno del documental "Buscando la Comedia". 



Llegamos a la puerta y aquello es peor que una boda, en el buen sentido. Es un no parar de saludos cercanos, abrazos, besos, presentaciones, manotazos al aire de los que están a unos metros y a los que no vuelves a ver en toda la noche. Se estrena en Madrid el documental de Carolina Noriega. Lo decimos así porque es el alma máter de todo esto y porque nos ha invitado amablemente, cosa que agradecemos desde el mismo alma.

Charlie Under nos pone una pegatina con su perenne sonrisa de sobrino malote y entrañable. Maika Jurado nos abraza. Luego, tras terminar el pase nos volverá a abrazar y contará que pensaba que el estreno era el miércoles, que ella había venido al cine a llorar con la de "lalalán" y que le extrañaba que tanto cómico hubiera decidido ir ese mismo día también al cine (esto es encontrar la comedia).

La sala está bastante llena, petada de cómic@s. Hay tanto ego allí reunido que tememos que pueda reventar el patio de butacas. Pero no. Hay ilusión y expectativa por lo que va a ocurrir, que se antoja bello y necesario.

Luismi, David Navarro, Raúl Navareño, Susi Caramelo, David Cepo, Gustavo Biosca, Jorge Guerra, Nene, Agustín Jiménez, Marielena y Juan de la Choci, Toni Cano, Víctor Parrado, Maru Candel y otros mil más andan de aquí para allá o tomando asiento.




Mientras, un tipo con un saxofón monta un show lleno de energía y buen rollo que hace plantearse a más de uno si lo de la guitarrita ya está de más y ahora lo que se lleva es rematar el show a golpe de viento. 

Sale Carolina, divina, reposada, nerviosa y feliz. Presenta el documental y nos ponemos a ello. 

El documental presenta, con Charlie Under como hilo conductor, aunque con poca presencia física, las preguntas que alguien que se aproxime al mundo de la comedia con cierto interés por dedicarse a ello se pudiera plantear. Y, a modo de episodios rotulados, una serie de cómicos de mayor o menor recorrido expresan sus opiniones, vivencias y reflexiones sobre ello. 

El contenido es ameno, toca muy de cerca, atina y desatina según el criterio de cada uno y esboza un mapa emocional del recorrido vital de un cómico: el proceso creativo, los miedos, la soledad del cómico, las anécdotas, el dinero, el éxito, la gestión de la vida personal. Todo el drama y toda la locura de este mundo tan apasionante y para el que casi nadie está predestinado a habitar. 

"Buscando la Comedia" intenta mostrar ciertos hilos a través de los testimonios de una gran variedad de cómicos: unos frustrados, otros de vuelta, otros viscerales, en la mayoría diríamos que con un puntito de decadencia sana pero de gusto por la elección, como el que toma un chupito de tequila sabiendo que el gesto posterior no delatará el placer que se siente. 

Cada cómico, sin quererlo aunque quiera controlarlo, se retrata. Se retrata incluso en lo que no quiere que se retrate. Ver a Toni Moog realizando todo su testimonio mientras se hace un tatuaje, al margen de lo que puedan aportar sus palabras, a Quique Macías con su copa de vino en una terraza, a Hovik con su cigarro y su mirada existencial y a la vez tan hepática de la vida, la locura lúcida de Luis Álvaro, las aportaciones impagables de Agustín, Goyo, Josema Yuste o Juan Herrera, la nobleza de Vaquero, la llanura de Danny Boy o Álex Clavero, la frescura de Maru Candel y el rencor sincero más absoluto del gran Gustavo Biosca, que se llevó de calle las palmas del respetable. 

Recogimos del documental mucho menos ego del esperado, salvo casos muy, muy aislados. Buenafuente fue muy generoso en sus palabras hacia los que nos subimos a un escenario. Joaquín Reyes desveló que para su mujer no es un referente o al menos no como para el resto de reyentes

En el documental también hubo mucho de contar todo eso que se come un cómico en soledad: los pinchazos, los kilómetros, los bares malditos, los hosteleros inapropiados, el público hiriente. También hubo mucho de contar que es la mejor profesión del mundo, la más mágica, la más audaz.

Se dijeron muchas cosas. Algunas recogidas así, a vuela pluma (y por eso no se entrecomillan, por no arriesgarse a que no sea literal) fueron:

-Abrir elementos frontera que están entre lo visible y lo invisible. Juan Herrera sobre cómo fijar la vista y hablar sobre algo nuevo.

-Las horas de soledad son muchas horas. (que no recordamos quién lo dijo). 

-Que estés condenao y atao a un maleducado. Sara Escudero hablando de lo difícil que es actuar en ciertos locales.

-Si eres artista y cero pelota tienes la vida hecha. Gustavo Biosca.

-Lo mejor, no madrugar. Carolina Noriega. Sobre cosas buenas que tiene el oficio de comediante.

-Si eres gracioso se abren las puertas del cielo. Agustín Jiménez. Que estuvo muy sabio en todo lo que dijo.

-Mi rollo de pasao y a la vez inteligente y daliniano. Gustavo Biosca sobre su manera de actuar y su ombliguito, dicho sea de paso.

-Para ser cómico hay que ser gracioso, digo yo. Hovik. Directo como siempre. 

-Eres un analfabeto funcional; no vas a aprender de mis chistes. Quique Macías, sobre cierto público con el que es mejor no combatir.

-Yo no puedo vivir sin actuar. Quique Macías en otra declaración de intenciones.

-El escenario es tu zona de confort. Joaquín Reyes.

-El verdadero cómico sólo es cómico. Biosca se enredó aquí en la digresión sobre que si, por ejemplo, eres guionista en un programa de televisión, ya no eres cómico. Podríamos poner unos cuantos ejemplos de cómicos que son guionistas y son cómicos sin ser "sólo cómicos", pero bueno.

El documental, en líneas generales, mostraba algunas carencias técnicas, tanto en lo visual como en el mapa sonoro, pero el contenido era suficientemente potente para que esto pasara a un segundo plano. Destila pasión y mucho esfuerzo y hay que recomendar fervientemente su visionado para entender, sobre todo, qué pasa por la cabeza, el corazón, las ingles y, sobre todo, las tripas de una persona que se dedica a esto de hacer reír subido encima de un palé, un remolque o las tablas de un teatro. Sus miedos, sus atrevimientos, sus soledades y sus franquezas.

Carolina y sus colaboradores pueden estar satisfechos, el proyecto era descomunal. Cerrarlo y estrenarlo habrá sido un dolor. La verdad sólo la conocen ellos. Verdad y Dolor. Soledad y Público. Éxito y Pinchazo. Ego y Compañerismo. Todo esto y más. Eso sí: siempre nos encontraréis buscando la Comedia.

Foto de Marta Malo


jueves, diciembre 04, 2014

I Congreso Universitario sobre el Monólogo Cómico - UAM - Día UNO

Entre el 3 y el 6 de noviembre se celebró en la Universidad Autónoma de Madrid el I Congreso Universitario sobre el Monólogo Cómico
Pasadas las fechas no se encuentra información sobre lo que pasó esos días. Sirva esta pequeña entrada como imperfecto e incompleto resumen de cosas que pasaron por allí.


El lunes 3 de noviembre, a eso de las 11:00 y algo (hora prohibitiva para un monólogo cómico, no digo ya para un cómico) encontrábamos apurados el salón de actos entre los miles de escalones, barandillas, pasillos y módulos que componen la infernal disposición arquitectónica de la UAM. Sobre el escenario, gente insigne que presentaba el congreso intentando por un lado darle el aire académico que requería la ocasión y por otro el tonito simpaticón que no requería.

Tras esta inauguración oficial de las autoridades, el hermano del Gabilondo de la SER, el que fue ministro, Ángel, presentaba, ya con Goyo Jiménez incorporado a la zona noble del salón, a éste. Dijo cosas como que "el humor es la distancia de uno respecto a sí mismo" (las comillas hay que ponerlas entre comillas, porque lo mismo no es literal, tampoco sabemos si cita a alguien o reformula sobre una cita).


Don Ángel fue más preciso y conciso y pronto dio pasó a Goyo que, micro inalámbrico en mano, de pie y acertadamente delante de la hilera de mesas que construían una trinchera previa a la cuarta pared, se marcó una conferencia, monólogo, discurso, disertación brillante a nuestro parecer sobre el humor, el arte de subirse a una caja a decir cosas, qué pasa con el público, qué pasa con las instituciones, qué pasa con la vida.
Goyo Jiménez dijo cosas como (última advertencia sobre las comillas): "La gente en España no escucha."; "El cómico quiere que le quieran y quiere querer."; "El monólogo no es nada. Está todo por hacer."; "Somos un pueblo de destruir lo épico".

También habló de ese objetivo que estaría bien enfilar cuando uno escribe humor y proyecta el humor: conseguir, como la tragedia griega, la catarsis en el espectador: una reflexión, un cambio posterior. Salir del show reído y con la semillita de una futura pensada.

En definitiva, brillante, vibrante y acertada elección por parte de los organizadores de convocar a Goyo Jiménez (que sí, que es famoso también) para inaugurar este congreso. 




La respiración contenida

De un día para otro vino la hostia y cortó la respiración. Un virus malo, malísimo, llega, se expande, mata, colapsa. De un día para ot...