miércoles, enero 30, 2008

Personajes de Oficina I : El pelota

Hace tiempo tenía ganas de estructurar mis ideas y exabruptos en relación a determinados perfiles o personajes que pululan por dondequiera que trabaje.

Comienzo por ese exagerado compañero, ese extremista del compadreo, ese halagador sin pudor que es: EL PELOTA.

8:00 A.M.
Apareces por la oficina enjuto ante la dificultad horaria (no sé qué bueno se puede hacer a esas horas; bueno, sí: mear y volverse a la cama), carraspeas un "bu-días" y te sientas en tu puesto con la esperanza de que el universo que te rodea no interrumpa tu decadencia neuronal.

8:02 A.M.
-¡Qué tal Truman!, ¿un café?
-Vale-dices mientras piensas: "Un café me vendrá bien, aunque sea de máquina, aunque no caiga palito ni azúcar y aunque mi compañero, EL PELOTA, comience su particular función.

MÁQUINA DE CAFÉ

Llevas lo justo para los dos cafés pero EL PELOTA (en adelante "Lota") se adelanta con su puño lleno de monedas asalmonadas y pequeñitas doradas.
-Deja, deja, ya te invito yo, que me quiero deshacer de la calderilla.
-Vale-Te dejas invitar mientras notas que funcionas a base de monosílabos y Lota no para de sonreírte.
Mientras cae el vasito, el azúcar (si hay) y el palito (si hay) alguien se acerca, con mucha prisa, a sacarse un café. Me imagino que pensará que estamos apoyados en la máquina para calentarnos el trasero porque se avalanza moneda entre los dedos a sacar su importante elección.
Lota le para los pies, sonriendo:
-Estamos sacando...pero ya terminamos.

El Listo (en adelante gilipollas-tontolaba) retrocede un poco pero se queda cerquita, como si todavía fuera metido dentro de su bmw, comiéndome el culo. Yo me vuelvo (qué lástima no poder hacer lo mismo con los coches) y le miro como sólo se puede mirar a un imbécil: Poniendo gesto de "¿pero cómo eres tan imbécil?".

Lota, mientras, en lugar de sacar su café, pregunta:
-¿Qué quieres?
El gilipollas-tontolaba muestra un amago de empatía ante el ser que desprecia y le dice:
-Café largo y con uno menos de azúcar.

¡Y el Lota le invita a café!

Me tiembla la mano así que me voy con la excusa de comprobar si me he dejado el móvil en casa o encima del escritorio (cosa que no suelo hacer) y me doy cuenta de que Lota acaba de despertarme y ponerme a punto para el combate de mi jornada laboral: Tengo un repunte de mala hostia que durará por lo menos hasta la hora del desayuno.

MI PUESTO DE TRABAJO

8:11 A.M.
Es demasiado pronto para dinamitar mis oídos con Motörhead pero hay que elegir: "O los oídos o yo".

Una mano aprieta mi hombro derecho mientras un rostro aparece por mi lado izquierdo.
-¿Has encontrado el móvil?
-Sí, estaba aquí encima.
-Me alegro...¿qué escuchas?...

Lota me quiere mucho, me quiere mogollón, me quiere mazo. Por eso me habla a dos milímetros escasos de mi boca (que cantara el ahora presentador Jesús Vázquez) y llena todo mi cutis (-¡qué cutis tienes Truman!-me dijo uno en una ocasión) de una capa que provoca el efecto invernadero en mis mejillas, que no soportan el "café humano".

-"El sueño de Morfeo", a ver si me espabilo.- Le digo aburrido.
-Bueno, con ese nombre no sé yo...¡ah,ja,ja!. Y se va para su sitio, lamentablemente cerca, tras darme dos palmetazos en la espalda.

Si el peloteo es evidente con los compañeros o déspotas desconocidos, cuando se le arrima un supervisor, alguien un escaloncito o dos por encima de éste en la siniestra jerarquía empresarial, es mejor montar una reunión improvisada en el retrete o aprovechar para ir al banco o echarse un cigarro, pero nunca estar cerca, porque te puede pasar como con los medicamentos:
Puede provocar somnolencia, vómitos, mareos, erupciones cutáneas, alteraciones sanguíneas, hipoglucemia...incluso gases.

10:45 A.M.
15 minutos antes de bajar a desayunar suele ser la hora elegida por todo jefecillo cabrón (que no desayuna, no come y no sabemos si cena, pero que está gordo como si participara todos los días en un concurso de ingestión rápida de hamburguesas) para pasarse a ver a Lota, que le recibe con una sonrisa de oreja a oreja y excesiva disposición.
Mientras el jefecillo le pide cuentas, le menosprecia y le aprieta las tuercas, Lota no deja de sonreír y asentir.
-"Esto no es así. Te lo dije ayer, vamos mal de tiempo y si no sabes cómo se hace, preguntas...¿sí?...¿vale?...¿sí?"-dice el canalla.
-"Sí, sí, no te preocupes, no te preocupes".

Y aquí es cuando ese compañero pelota, distraído de su propia dignidad, me da pena, una profunda pena. Quizá por eso me deje invitar todas las mañanas, aunque la adrenalina no me deje dar pie con bola hasta que desayuno.

11:30 A.M.
Vuelves del desayuno, donde has dejado parte de tu irritación despotricando sobre unos y otros y ves que Lota sigue en su sitio. Ahora está de pie y en su asiento las nalgas del onmisciente que ya se ha apoderado del ratón cuyo cursor guía torpemente por la pantalla.

...Continuará...


viernes, enero 18, 2008

Mi película de la Semana

Otro blog. No sé si durará, porque esto lleva su tiempo.
En "Mi Película de la Semana" , Truman se mete a crítico de cine.
Para aguantar temporales varios uso a menudo los paraguas que me brindan las salas de cine, los uvehacheses y los deuvedés y de ahí esta nueva enajenación.
En fin...

lunes, enero 14, 2008

La interpretación

Llevo un día que me van a volver loco entre todos. Si soy sincero hay veces que preferiría que me hablaran en alemán. Así al menos no me alarmaría por no tener ni idea de lo que dicen. Aunque eso me pasa por arrimarme donde no debo.
Hay gente, digo yo, que realmente no sabe muy bien lo que dice y lo que hace es soltar a partes iguales verbos, sustantivos, adverbios, adjetivos, pronombres y todas esas cosas sintácticas que nos hicieron huir de la "Lengua" como de los morros de Carmen de Mairena.



Hoy incluso pensé que me habían echado algo en la leche de sobre de la máquina de café. No entendía ni media palabra de lo que me decían; imagino que mis ojos bailaban de izquierda a derecha en repetido y veloz ciclo mientras mi cerebro intentaba ordenar lo escuchado para darle sentido.
Nada, no había manera.
Me sentía como en un concierto de R.E.M., que ni con un traductor simultáneo, ni con subtítulos en cheli: ni puta dia del "Losing my religion".



El problema debo tenerlo yo, porque me ha pasado con tres personas. Ellos hablaban y hablaban y me interrogaban con la mirada o con las palabras, siempre impertinentes, de "¿me entiendes? ¿me entiendes?".
-No, tío. No te entiendo. No entiendo esta devoción por decir estas cosas. No entiendo esta disposición a llenar mi cabeza de ruido y amargarme la existencia.

Y en ese esfuezo por interpretar lo que me querían transmitir se me ha ido literalmente la pinza. Me he quedado mirando un rato la pantalla, pasmado, y he pasado por tres fases de revelado conocimiento.
A saber:
1) Estos tíos están gilipollas.
2) Estos tíos no tienen ni puta idea.
3) Estos tíos están más pasados que los chistes de "Escenas de matrimonio".



Después de estas revelaciones he encontrado un momento de paz en ese lavabo puesto en vertical que llaman "servicio de los chicos" y que te hace adoptar una de estas posturas:
O te arrimas y te salpicas todo el pantalón.
O le enseñas el rabo a todo el que se acerca.

Y ha sido ahí donde he encontrado la clave de todo lo que no lograba interpretar.

Cuando empiecen otra vez con ralladuras no me arrimaré.

lunes, diciembre 31, 2007

Se acaba el 2007

Se acaba el 2007 y había pensado repasarlo a modo de rap. Ensartando uno con otro, todos los acontecimientos y hechos más o menos relevantes que me han sucedido durante este año. Pero es un coñazo.

Digamos que ha sido un año movidito, bastante movidito.
Tras abandonar un barco donde estaba a gusto aunque con algún infernillo debajo del asiento me enrolé en otro barco con bandera homologada del que salí corriendo, huyendo o espantao, según lo mire cada uno. Y al final acabo el año rodeado de tocapelotas en una oficinilla que rezuma calzoncillo sudado. En fin, yo siempre igual, si no me quejo reviento.
En otros aspectos he recibido aplausos y me siento más o menos cómodo, a pesar de que mi rumbo parece alejarse de estos terrenos para quizás recalar en otros más prósperos o dichosos.



Hablando de terrenos, volví a los de juego para constatar no que no estoy en forma, que eso ya era evidente, sino que estoy realmente con los músculos bajo mínimos. La constatación no pudo ser más traumática: Las piernas me fallaron y me comí la pista con consecuencias lesivas en mi muñeca izquierda, que se queja aún cuando marco la "Q" con el meñique o cuando la apoyo, olvidadizo, al levantarme.
Ya me hubiera gustado haber pasado por el hospital solo por mi inoperancia psicomotriz y algún acontecimiento natal, pero tuve una Semana Santa con su propia procesión y aunque ni por esas me puse caperuza me metí debajo del trono sin dudarlo. Aún sabiendo que de riñones ando escaso, acabó bien la marcha.

A pesar de la inestabilidad laboral he aprendido una barbaridad y barrunto la posibilidad de saltar al mundo freelance. Sí, ese que me permitiría gestionar mejor mi agenda y liberarme de algún intermediario gilipollas.

Y hablando de gilipollas, no puedo sino acordarme de mi vecino "insito", que lo es perdido. Quedan solo unas horas para acabar el año y aún no descarto darle dos sopapos con la mano abierta antes de 2008. En fin.

La música me ha acompañado durante toda la travesía: Extremúsika, Monsters of Rock, Leyendas del Rock, Héroes del Silencio, Barricada, Fito. Hice muchos kilómetros, también para aprovechar abrazos y barra libre en las bodas que tocaban.



Me he entregado con avidez a la lectura y al consumo de packs de deuvedés o deuvedés con una sola peli sin extras ni escena eliminadas, ni comentarios del director, que las hay, lo juro.

Y casi acabando el año, me pasé por el EBE07, que me proporcionó algunas visitas más y un enlace mítico en el blog de Buenafuente, aunque sigo prefiriendo el de mi amigo M4rt1n que anda sobrado últimamente y ya sólo usa el portátil para bajarse pelis.

Y en todo este año: la señora Truman, que está detrás de cada una de las teclas que pulso, links que busco y neuras que me permito.

Lanzo, además, un abrazo infinito a través del router pesetero, sin cánon digital y sin maldad, para que seamos todos buenos el año que viene o al menos aguantemos el tipo hasta el día de Reyes(me encanta este post), no vaya a ser.
Yo por si acaso, cuando mis sobris me pregunten insistentemente por lo que han dejado los RRMM en mi casa les soltaré, en mi papel de Rey Mago aquello de "¿por qué no te caias?", aunque dudo que tenga algún efecto.



En fin, no hay más cojones que poner rumbo al 2008...

lunes, diciembre 24, 2007

Otro cuento de Navidad

Benita no tenía ninguna intención de celebrar la cena de Nochebuena de manera tradicional. Salió al mercado a primera hora del 24 de diciembre buscando algo especial, algo que diera magia a la comida nocturna. Iba a cenar su hijo que regresaba a casa tras dos años de ausencia, durante los cuales había conocido a una maravillosa chica que volaba con él, embarazada, desde Argentina.

Tras muchas horas de búsqueda por carnicerías, pescaderías y puestos ambulantes que había a la salida, desistió de su objetivo.

Continuó caminando unas horas, desalentada ante la frustración, que no la dejaba pensar. Apenas unos espárragos trigueros y un poco de queso cabrales hacían peso en la bolsa.

En el portal, buscando las llaves en el bolso ensimismada aún en sus negativos pensamientos, fue alcanzada por su vecina de abajo, Ernesta, que traía la bolsa a rebosar.
-¿Qué tal, Benita? ¿con la compra de Nochebuena?-dijo Ernesta mirando con soslayado desprecio la bolsa de Benita.
-Sí hija, ya ves, aunque se me ha olvidado el monedero y tengo que volver-contestó como excusa.
-Yo voy a hacer cordero estofado, de una receta que he pillado del programa del Arguiñano, que le echa piña, morcilla y habas fritas-dijo mientras abría la puerta y Benita seguía con la mano dentro del bolso.

Ya en el ascensor prosiguió.
-Pondré unos platos de entremeses: unas gambas fritas, unos trocitos de lechón y un poco de jamón...y de postre arroz con leche, que le gusta mucho a mis sobrinos...voy a su casa pero les llevo yo la cena, que ellos no saben hacer nada...¿vosotros cenáis otra vez solos, no?...¿qué tal tu Benjamín?
Benita sólo pudo decir "bien" mientras la vecina se bajaba en su planta y se despedía.
-¡Hala, a pasar buena noche!

Llegó a casa muerta de frío, la temperatura era baja, típica de la Navidad de los cuentos y en cualquier momento se podría poner a nevar.
Dejó lo poco que había comprado en la mesa de la cocina y fue hasta el balcón mientras se quitaba el abrigo y la bufanda. Se asomó.
Suspiró; respiró profundamente; volvió a suspirar y dijo entre dientes:
-No queda elección.

Ya hacía un rato que nevaba cuando Benjamín llamó a la puerta; pero nadie abrió. Insistió enseguida, ansioso por el reencuentro. Miró a su chica, que le sonrió algo nerviosa. Volvió a llamar; pero nadie abría.

Buscó en el bolso cruzado las llaves de su antiguo hogar, que llevaba colgadas aún en su llavero y que nunca encontraba tiempo para extraer de la anilla y guardarlas por algún cajón y así perderlas.
Las sacó y, tras llamar de nuevo sin éxito, introdujo una llave y la giró.

La casa estaba casi a oscuras. Había luz en la cocina y unas luces intermitentes de colores que provenían del balcón, cuya puerta estaba abierta.

-¿Mamá?-gritó.
-¿Mamá?-avanzó un poco hacia el salón de la mano de la futura mamá.

Entonces encendió la luz y descubrió el panorama:
La mesa estaba puesta, las velas aún no encendidas y algunos platos distribuídos con jamón, lechón, gambas y algo con queso fundido.

-¿Mamá?-gritó de nuevo dirigiéndose al balcón.

-¡Benjamín, hijo!-exclamó su padre dejando caer al suelo un cinta de colores al tiempo que Benita gritaba desde la cocina.
-¡Ay, mi niño! ¡ay, mi niño!

Esa noche fue muy especial. Cenaron cordero estofado con piña, morcilla y habas fritas. Benita les contó que era una receta que sabía hacer muy bien su vecina de abajo mientras Ernesta veía, amordazada, el especial de Nochebuena de Raphael, por puta.


miércoles, diciembre 19, 2007

Los Goya

El otro día dijeron los nominados a los "Premios Goya". Que lo primero que tiene de paradójico es que no pueden o podían llamarse así por no sé qué derechos anteriores.
Lo segundo paradójico es que en la página que creo oficial de la Academia de cine la información no se actualiza y debo enterarme mirando la prensa tradicional: "país", "mundo" o "20minutos".



Lo tercero paradójico es escuchar luego en la televisión (no recuerdo en qué canal) que, enumerando las nominaciones, dicen algo así como:
"con Blanca Portillo, Maribel Verdú y Belén Rueda a 'Mejor Actriz' y Álvaro de Luna, Tristán Ulloa y Alfredo Landa a 'Mejor Actor'..."; y luego aprovecharon para decir que también recibiría este último el Goya de Honor.

Lo paradójico, insisto, es que hay cuatro nominados en ambas categorías, es decir, tan sólo faltaba añadir en la lista femenina a Enma Suárez por "Bajo las estrellas" y a Alberto San Juan en la masculina por su interpretación en la misma película. Y es que ni siquiera dijeron "entre otros" como coletilla final.

Mal empezamos.

Cuando se me pase el disgusto me animaré a hacer un "post" más sabroso con motivo de estos premios a los que algunos parecen estar menos nominados.
De momento un par de perlas:
1)"El internado", como la llaman ya muchos, parece que se llevará unos cuantos. A mí se me pusieron los pelos como escarpias y una reflexión en la cabeza: "¡Pa'qué querremos tanta casa!"
2)De las trece rosas, ninguna nominada, hasta para esto tuvieron mala suerte. Parece que este año estuvo difícil elegir a las cuatro finalistas. Espero que la sobrina de Milikito (como la llaman algunos) se lleve el Goya a mejor actriz revelación y sirva como homenaje a todas las rosas del mundo. También me puso esta peli los pelos como escarpias y varias reflexiones que se pueden resumir en una: "Hay gente muy mala".



Yo no creo que esté nunca nominado. Pero la culpa no es mía. Es que, como a Alberto y Enma, se les olvida siempre ponerme en la lista.
Tendría que hacer como en el colegio que, cuando pasaban lista y pasaban de mí, levantaba la mano y decía: "Profe...a mí no marlonbrando".






Pd: Vaya como compensación descompensada del agravio televisivo.

miércoles, diciembre 12, 2007

La cuesta de diciembre

Estamos inmersos en diciembre y tras el puente de "La Inmaculada" ya nos metemos de lleno en la Navidad o fiestas navideñas.
Por ello, para mí, comienza la cuesta de diciembre, que supero, sólo en parte, al pasar el día 5 de enero, deseoso de abrir los regalos de reyes que me habrán traído por ser bueno.
Pero mientras lo paso un poco mal, como cabreado, como agobiado, como hastiado.
Sí, las fiestas navideñas me superan.

De buena gana acepto las cenas familiares de Nochebuena y Nochevieja, también en esta última que tras ella no exista fiesta alguna, que bastante años hice ya el gilipollas por las barras (¿libres?) de los más insospechados lugares con licencia para otros actos.
Incluso intercambio christmas y participaciones de lotería con los más allegados; aunque este año he metido un décimo no sé dónde y estoy mirando ya hasta en el bote de los macarrones.

Acepto ir a Cortylandia aunque siga sin entender cómo se puede esperar tres cuartos de hora al lado de un señor con peluca de colores para ver un dantesco espectáculo de apenas diez minutos (muñecos que se mueven para adelante o para atrás o mueven un brazo para arriba y para abajo).

Acepto también las cenas de empresa y con los colegas de toda la vida, que ya van siendo más de otra vida; los deseos de felices fiestas que te lanza el peluquero tras cortarte toda la melena (esa que cuidas peor que Llongueras su afonía pero que es tuya, joder), que te lanza el de la frutería, sí, el que apenas tres segundos antes te ha clavado "dieyiyiete yincuenta yinco" por unos pocos kilos de fruta y verdura.

Acepto incluso que los demás me enseñen su cesta de Navidad (aunque siga sin entender cómo siguen metiendo una lata de aceitunas rellenas como algo digno de lujo navideño, o espárragos), que me enseñen el belén, el árbol o la pata de jamón que han pillado para la ocasión.

Acepto, sin duda, que me ofrezcan, hasta padecer una crisis nerviosa, peladillas y trozos de turrón blando de "esa bandeja".

También acepto, de buena gana y sin que nadie me lo pida, reducir mi consumo de alcohol diario a fin de llegar a las uvas en unas condiciones mínimas para no estrellar la copa de champán contra el televisor al ver cómo se vuelve a comenzar el año con un número de baile bachatero lleno de confeti, gente sonriente y público/figuración haciendo el canelo vestidos como si fueran de boda.

Apurando mucho, mucho, mucho, acepto que tiren petardos. Aunque pegue un bote cada vez que explota uno, lo que explica mucha cosas sobre mi aborrecimiento a las películas de tiros.

Hablando de películas, no me importa que se llene la televisión de pelis navideñas con Santa Claus por todas partes, versiones de todos los tipos y colores del Cuento de Navidad de Dickens, o especiales de Miliki o Raphael o simplemente con público de niños ñoños que parecen hacerse los tontos en relación a evidentes cuestiones propias de una edad más temprana.

Pero no, no, no. No acepto, no puedo con ello, me hierve la sangre, me irrita, me paraliza, me enoja, me enerva, me enrojece, me crispa, me deja fuera de combate, me deja sin voz, me turba, me desorienta, me noquea...

¡ESCUCHAR VILLANCICOS!

"Ya vienen los Reyes Magos, ya vienen los Reyes Magos caminito de Belén...olé, olé, Holanda...olé..."
pd: por cierto, que ni puta idea de lo que significa.

En fin, al menos trincaré algo de esto...

La respiración contenida

De un día para otro vino la hostia y cortó la respiración. Un virus malo, malísimo, llega, se expande, mata, colapsa. De un día para ot...