domingo, noviembre 26, 2006

Los Nuevos

Dado el número de bajas que ha habido últimamente por aquí, las incorporaciones se han ido produciendo en igual número. Han llegado muchos nuevos.

Los primeros días, los nuevos deben comportarse como tales: Ser puntuales, no hablar mucho, no mirar internet más que lo preciso, asentir con la cabeza ante cualquier explicación inconexa que te digan..., en fin, empatizar con todo lo que se menea y no decir ni mu, o bien desgastar la palabra “gracias”, “uhum” o “muy bien”.

Así, cuando llegas a casa te tiras todo el rato hablando para compensar la falta de comunicación que has tenido durante tantas horas.

El primer día tu papel de nuevo te obliga a dejar a un lado toda la experiencia que has ido acumulando en otras empresas. O, si es tu primera empresa, dejar a un lado el lenguaje coloquial que utilizas con tus compañeros de curso o con tu madre.
Debes convertirte es un ser inferior y algo torpe, a la vez que eficaz y discretamente resolutivo.
Es una mezcla entre: “Soy bueno para el puesto” y “No tanto como para quitarte el tuyo”.

En muchos casos, el nuevo viene sustituyendo a alguien que se va por los motivos que sea y convive con éste algunos días con el fin de hacer en condiciones mínimas el “traspaso de poderes”.

Esto supone:
1)Que no tienes ordenador propio y no le puedes contar a tus antiguos compañeros lo mucho que los echas de menos, lo igual de malo que es el comedor, o lo mal que huele tu compañero de al lado.
2)Que en lugar de intentar averiguar a qué hora se desayuna, dónde está el servicio o quienes van a ser tus nuevos amiguitos, vas a estar aguantando la interminable charla del sustituído, que a su vez está deseando que te vayas a mear para meterse en el chat a contarle a la peña lo gilipollas que eres.
3)Que en función del tono utilizado por tu interlocutor, sientas, en mayor o menor medida, lo importante o super-importante que es lo que hace el susodicho. (En pocos días averiguarás que es la misma mierda de siempre).

Ser nuevo, para empezar, tiene la ventaja de que eres inocente. Nadie te puede echar aún la culpa de nada. De hecho, siempre que te pidan cuentas puedes hacer referencia a tu ya ausente mentor y el consabido: “Esto estaba así desde antes de llegar yo”.
La frase encierra en sí misma toda la filosofía de la cadena inculpatoria que reina siempre en una oficina. Lo importante no es que algo esté mal, lo importante es saber de quién es la culpa.

En otros sistemas el sentimiento de culpa puede funcionar. Aquí, sin embargo, nos hacemos los tontos y ya está. No nos importa que tres o cuatro personas de nuestro entorno más cercano piensen que somos idiotas. Lo que nos importa es que la gran mayoría no sepa que tenemos la culpa.

Eso sí, los nuevos de ahora pertenecen a la generación PlayStation y te los tienes que quitar a collejas de la chepa.
Son hábiles, se orientan bien y tienen muy desarrollada la capacidad de adaptación.

Mientras tú, en tu primer día, apenas logras imprimir algo decente por la impresora o entonar un débil “buenos días”, los "Nuevos-PS" saben las monedas que admite la máquina del café, qué hacer si se atasca un donut en un carril, a qué hora sale el autobús, cómo se llaman todos los compañeros de departamento y lo que es peor: Comienzan a usar el correo electrónico como si estuvieran en el messenger de su casa.

De pronto, recibes un correo de alguien que tardas en localizar. Es uno de los nuevos. Te manda un parecido razonable...¡TUYO!


Intentas controlarte, porque, al igual que un padre acaba aplicando las mismas normas estúpidas que le aplicaron a él, tú quieres que el nuevo se comporte como tú te has tenido que comportar.
Al final le contestas llamándole enrolladamente al orden, por aquello de hacerse el guay con los chavales.
Pero no cuela: el nuevo insiste y va a por ti. Para él tú sólo eres un bicho más con el que acabar para pasar de pantalla.

Así, ante esta tesitura, no te queda más remedio que recular, coger aire y pensar: “Mañana vendré impregnado de barro y con unas gafas de visión nocturna”.


Yo, que tengo más problemas que Montilla con el catalán, no puedo volcar todas mis energías en parar a los nuevos.
Bastante tengo con las interpretaciones que se hacen de mis posts, las miradas y las incomunicaciones varias que producen mi crispado día a día. Aún así, de vez en cuando suelto un zarpazo, aunque tengo la batalla perdida:

Los nuevos han venido para quedarse.

domingo, noviembre 19, 2006

Evento Blog España en Sevilla

Tras consultar con el médico mi estado de salud (no tenía infección en la garganta), me fui con mis sobres de paracetamol, mi bufanda y mis bártulos al ave madrileño. Allí me encontraría con mi nena para iniciar nuestro personal fin de semana bloguero.

Llegamos a Sevilla sobre las 19:00 y mientras viajábamos en el taxi descubrimos que Sevilla está gallardonizada. Es decir: levantada de cabo a rabo.
-"¡97 kilómetros de carril-bici quieren hacer!"-decía nuestro crispado conductor.
-"¡Y anda que corta un trozo, no, todo a la vez!...y sólo hay una máquina trabajando y uno sacando escombros con un rastrillo...".

Estamos en Sevilla y la guasa se hace notar. Siguió despotricando contra el alcalde hasta que nos dejó cerca de donde nos íbamos a alojar: -"La calle está cortada, así que mejor para ustedes quedarse por aquí".

Gracias a la mediación de M4rt1n dormiríamos en casa de un amigo suyo, en pleno centro sevillano.

Tras dejar el equipaje salimos disparados para el evento. Eso sí, por un montón de atajos y alguna que otra parada cervecera que nos hicieron perder tiempo.

Al llegar a la sede del evento nos salió al paso un amable señor vestido de guardia de seguridad que nos dijo que "ya no quedaba nadie".

Esto produjo cierta frustración en nuestros castigados cuerpos. No hubo más remedio que pasarse por "Las Columnas" y otras tabernas similares para contrarrestar la decepción inicial. No nos costó mucho.

Al día siguiente nos levantamos animados a disfrutar de nuestra primera y quizá única jornada bloguera.

Llegamos. Esta vez del tirón. Nos acreditamos, recibimos con júbilo las dádivas que se nos ofrecían (gloriosas las tortas de aceite), y como era la hora del desayuno, nos tomamos unos cafelitos la mar de bien.

Tocaba conferencia de José Luis Orihuela, la que sería, a la postre, la más interesante y amena de las que presenciamos.
Empezó casi diciendo algo así como: "Nací en Argentina y de ahí que escuchen este asento tan sexi".

La fauna bloguera andaba por allí (nosotros, automarginados del resto, no somos expertos en nada de esto) posteando con sus portátiles, grabando con cámaras, haciendo fotos y escuchando, claro, al orador en cuestión.

Luego vinieron una serie de presentación de proyectos, un poco frikie uno, pretencioso y arrogante otro, difuso un tercero y David Rojo presentando Reportero Digital.

En fin, que llegaba la hora de comer y tras no contactar con M4rt1n decidimos elegir a nuestro criterio. Erramos en nuestra elección: La Decana, peña bética por Santa María la Blanca nos vendió un lenguado fresco y bien guarnicionado por verdura descongelada y pescado de dudosa conservación. Menos mal que hubo cerveza. Siempre la cerveza.

Luego, cafelito en lugar abarrotado de bloguers y otra vez para dentro. Antes, nos dio tiempo de contratar un training en Segway, tomar otro cafelito y charlar con M4rt1n, que había aparecido por allí.

Entramos juntos a la mesa redonda de Blog y Periodismo: Reconocí a Nacho y Arsenio Escolar y no localizaba a Arcadi Espada, cuya intervención estaba prevista. Aquello empezaba mal.

Lo que mal anda mal acaba. Arsenio e hijo estuvieron allí encantados de conocerse y más vanidosos que Ana Obregón rodeaba de flashes.


El moderador tampoco ayudaba a encender ninguna chispa y contribuyó al sexo oral paterno-filial haciendo de esta esperadísima mesa redonda un auténtico fracaso.

Alguna esporádica intervención durante el coloquio subió mínimamente el interés. Pero aquello fue un hablar por hablar.
Reconocí entre los asistentes a Lourdes Muñoz Santamaría, que sin duda, tras su crónica del Katrina, hubiera tenido mucho más que decir en esta mesa redonda.

Nacho dijo que él, en su blog, no escribía sobre Almería, ya que trabaja en distintos medios de comunicación de allá. A mí me gustaría que precisamente hablara de Almería y que se mojara. Arsenio, tres cuartos de lo mismo. Decía que él se sentía más libre cuando el post de su blog no se publicaba en papel que cuando sí (un día a la semana sale en la versión impresa del 20minutos). ¿Autocensura? ¿nadie se revolvió en su asiento?

Escolar.net me pareció subidito en exceso, sacando pecho de su número de visitas, como el que cuenta su lista de conquistas. Y "enbuclándose" en la metáfora de las putas y el amor libre para explicar el fenómeno periodístico-bloguero. Me recordó a Ramoncín en su época tertuliana.

Por cierto, ¿cuántas visitas recibirá Escolar desde la búsqueda "material escolar", "consejo escolar", "proyecto escolar"?

Salimos de allí al terminar la mesa y aplaudir educadamente el esfuerzo(juzgo lo que veo nada más) hacia los Segway. Rubén, un tipo majísimo nos enseñó a desplazarnos un rato con este divertido medio de transporte. Divertido de cojones.

Al regresar de la lúdica experiencia pillamos el final de la conferencia de Matt Mullenweg. Luis Rull, uno de los organizadores, recogía la baba de la mesa a cada respuesta de su al parecer admirado creador.
Su intermitente inglés causó sensación en la sala y aquel :
-"How old are you?" que le lanzó al simpático Matt sonó a proposición indecente.

Tras la conferencia anunciaron tickets "by the face" para los que se quisieran pasar por el Blogs&Beers que se había organizado en un Irish Pub.

Para allá nos fuimos los tres, con más tickets de la cuenta a ponernos morados de cerveza. Maravillosa sorpresa nos tenían reservada. También daban tapas: tortilla con salmorejo, queso...
Pero había que salir de allí, habíamos quedado con Antonio, el amigo de M4rt1n y anfitrión nuestro en la ciudad.

Pasamos un rato agradable entre vinos buenos, tapitas y conversaciones germánicas con la camarera que nos servía: Dorte.

Antonio, que no para
, se recogió pronto y M4rt1n, mi nena y yo volvimos al Flaherty a seguir tomándola.
Abladías le dijo a M4rt1n que se movían a un garito por el barrio de Triana. Al rato salimos hacia allá, aunque antes hablamos ("ma non troppo") con unas italianas muy simpáticas.

Llegar a Triana fue un suplicio para mi apaleado cuerpo. La garganta se resentía y las piernas se parecían más a las del doble de Víctor García(Warcry) que encontramos dando tumbos en el garito heavy en el que tomamos la penúltima birra.

Luego, de regreso a casa, pasamos por La Alameda, también levantada. Daba pena verla.

Hoy domingo no ha sido posible pasarse por el evento. Antonio y M4rt1n coincidieron en que debíamos comer algo en Yebra. Nada más ver el plato se me saltaban las lágrimas de la emoción. ¡Qué rico!


Y es que la blogosfera está muy bien, pero donde esté una buena tapa, una cerveza, buen tiempo, y la compañía immejorable de unos buenos y generosos amigos y de mi dulce amor, que se quite un blog.

Ha sido una experiencia muy positiva, he aprendido muchas cosas (tengo un margen de mejora muy alto) y me ha parecido una organización de puta madre.

Enhorabuena a los implicados.

Yo, de momento, seguiré posteando desde este rincón sobre mis problemas mientras un escalofrío abarrotado de cariño sevillano recorre todo mi ser.

"Sé de un lugar"...

martes, noviembre 14, 2006

De las dos maneras

Ayer, los príncipes presidían la presentación del Nuevo Diccionario Esencial de la Lengua Española...¡agg, que me ahogo!
Dicen que ya están términos como "internet" o "tarro", en su acepción de "comerse el tarro".
No sé para qué se empeñan tanto en estas cosas. Al final siempre es para dar la razón al que dice: "Se puede decir de las dos maneras".

Por ejemplo: "Almóndiga". Yo, la verdad, es oírlo y me sale un sarpullido en la oreja izquierda. Pero el caso es que se puede decir "Albóndiga" y "Almóndiga". Así que, a callarse toca.

Lo mismo pasa con "Murciégalo". Extraordinario. Me suena peor que el pequeño ruiseñor canturreando la nueva de Paulina Rubio ( yo casi me la sé, pero es porque mi vecina comparte su música con nosotros, y no precisamente P2P).


Aunque aquí desvariamos todos, incluído la RAE. A ver si no de qué va a estar puesto esto en su página web:


En lugar de "en loor de multitud", que es como realmente se dice. ¡Digo yo!

En fin.

Eso sí, no cuela cuando dicen:
"A ver si me toca la primitiva y me dedico a la vida contemporánea"...
o
"La profesión va por dentro"...

Y tampoco cuela que después de comer le "ha entrado morriña". Que una cosa es la modorra y otra cosa es la nostalgia por tu tierra. Aunque pensándolo bien, quién no tiene ganas de irse a casa después de comer.

Al final va a ser que se puede decir todo de las dos maneras.

viernes, noviembre 10, 2006

Mi primer troll

Hace una semana tuve la visita de mi primer troll. O por lo menos, lo más parecido a un troll que ha aparecido por esta url.
Lo mismo ni éste sabe que se le puede llamar así.

En este mundo, aunque seguro que hay muchas cosas por inventar, también hay muchas cosas inventadas.
Yo, como los abueletes que no saben mandar ese-me-eses por móvil (y bastante hacen ya los pobres con usarlo), soy un ignorante convencido.
Ser consciente de ello me hace poder preguntar sin pudor a mi compañero tailandés y, como los niños chicos, destrozarle el desayuno a base de "¿y por qué? ¿y por qué? ¿y por qué?".

El apasionante mundo de los blogs, del que se celebrará un evento a nivel nacional en Sevilla, es, como todos los mundos, maravilloso y miserable a la vez.

Me parto con el comentario de este troll, el décimo al post "Visitas Inesperadas". Lo dejaré para que disfrutéis de ello.

Creo que se le fue un poco la pinza, quizá porque me pone cara o cree tener una deuda que saldar conmigo.

He pensado que, si quiere saldarla, venga a buscarme o me diga dónde tengo que ir. Quizá le gustará saber, de antemano, que tengo un pronto pelín jodido. Eso sí, mediré primero las fuerzas, que uno ya no está para muchos pavoneos.

Realmente esto pensé antes de ver "El laberinto del Fauno".
Ahora sólo tengo ganas de querer y proteger a los míos. Nada de violencia. Porque la violencia es una mierda.


Tampoco me voy a ir con Richard Gere a ver al Dalai, me falta pasta y pachorra para ello, pero está claro que el Fauno me ha marcado poderosamente.


Seguro que este troll es de puta madre y tiene mucha gente que le quiere, desde luego a mí, lo que es cariño, no me da.

Lo gracioso está en que yo, Truman, puedo ser a la vez M4rt1n, el pianista, o la mujer tirita, y este troll, beber los vientos por todos menos por Truman.

No hice mi página para dorarle la píldora a nadie, ni para lanzar insultos contra nadie. Si alguien se siente ofendido no es mi problema, porque nunca intento ofender. Hay demasiada gente ofendiendo y dorando por ahí. Tampoco soy un oasis en el desierto, porque hay miles de blogs cojonudamente ácidos, cáusticos incluso enriquecidos con mala sombra.

El mío está de puta madre, si no lo digo yo, quién.

Además, es una buena terapia para que no me pase como a mi compi, que dice tener a veces una "bola de odio en el estómago". Yo, antes de "hacer bola" como la niña de Super Nanny, lo echo aquí envuelto en ironía, desfachatez y abandonos epicúreos.

El caso es que, a partir de ahora, voy a moderar los comentarios para que no se falte al respeto gratuitamente a la gente. Y tú, troll, saca un lado más amable y sigue comentando por aquí o por dónde quieras. Yo no creo que seas un cobarde por esconderte detrás de un anónimo o del nombre que te quieras poner. Te lo digo de veras.

Todo tenemos días, gestos y reacciones malas. Y lo que para uno es bueno para otro es malo. No pasa nada.
Yo, el próximo día, cuando coja el coche, vomitaré hijosdeputa sin parar o me dejaré llevar a media velocidad escuchando al ordenador de Rock&Gol, según me pille.

¡Venga troll!, la próxima canción de W.A.S.P. que pongan te la dedico a tí.

viernes, noviembre 03, 2006

Tirar de corbata

Hoy tocaba afeitado. Tenía dos camisas planchadas. Una pegaba más con corbata así que no me lo he pensado dos veces: He venido a currar con corbata. ¿Por qué? Porque hoy había que lucir "buena imagen". Quizá tendría que hablar con el "gerente", como así ha sido. Yo llamo "gerente" a casi todos los que me sacan 15 años, llevan traje, corbata y lucen una estupenda barriga acolchada.

La corbata es quizá el elemento más odioso de todo el vestuario.
Alguien me dijo que es como el mono de trabajo para los mecánicos. Pero no, creo que no.
La corbata le da a uno un aire de superioridad sobre el que no la lleva. Le da, como el redbull, alas.
El problema es cuando debajo de esa corbata no hay nada. Bueno, sí, un montón de músculos esperando desplegar toda la incompetencia del mundo.

Yo, a veces, llevo corbata, aunque la mal combine con vaqueros. Mi corbata no tiene la misma clase que la de los que van hechos unos ejecutivos de alto standing. Yo soy un triste empleado con corbata.

Otros se compran su traje de cien euros e intentan disimular su origen humilde como si fuera un lastre del que quisieran escapar.
Lo hacen mientras se apretan un bocata de jamón en su mesa de trabajo, llenándolo todo de migas, leyendo una web sobre el reggaeton y hablando con la boca llena( a veces nos equivocamos y decimos "con la boca abierta", y claro, salvo sublimes excepciones como Don José Luis Moreno, se suele hablar así, con la boca abierta).

Por defecto, cuando ves a alguien trajeado piensas: "Es un jefe" o "Gana más que yo". Y lo que es peor aún: "Sabe más que yo".
Por ende, muchos que llevan corbata te miran a tí, que no la llevas, como diciendo: "¡Qué haces que no besas mi mano!".

La corbata en sí no es nada pero tiene un efecto demoledor. Voy a hacer un ejercicio de reflexión e imaginar a todos los que van con corbata en mi oficina con camiseta de algodón de tirantes, bermudas y chanclas con calcetines.
Joder, ¡qué pena dan! La misma que yo, ojo, aunque yo, en lugar de bermudas prefiero unas mallitas tipo David Lee Roth. Es lo que tiene.



La cantidad de dinero que se pierde en alimentar la cartera de estos corbateros, que si se pusieran al foco de la luna tendrían una pinta lamentable.




Porque no valen nada, pero siguen tirando de corbata.

¡Hasta el lunes Cordobita!

Escribo esto para mí, porque lo necesito y porque necesito hacer público lo que supone este tío en mi vida. Juan Carlos Córdoba abandonó e...